ROSA MAIRENAǁ Si alguien podría cuestionar la versión oficial de una obra de la cultura universal es Margaret Atwood, poeta, novelista y crítica literaria canadiense, reconocida por sus novelas distópicas El cuento de la criada y Los testamentos, así como por la ficción histórica Alias Grace. The Penelopiad (título original), conocida en español como Penélope y las doce criadas, fue publicada en 2014. Esta novela es un retelling o reescritura de La Odisea, de Homero, desde una perspectiva femenina y feminista.

Organizada en 29 capítulos breves, pero intensos, la obra tiene como protagonista a Penélope, quien, desde el inframundo y dotada de la voz que por siglos fue acallada, decide desmitificar la figura de su esposo el héroe itacense Odiseo. En principio, Penélope nos cuenta cómo su mismo padre Icario, rey de Esparta, intentó deshacerse de ella por el vaticinio erróneo de un oráculo; su retorno al hogar; y cómo fue su infancia marcada por la desatención de sus progenitores en un hogar con una familia disfuncional y el complejo de inferioridad frente a su prima Helena. Luego, nos describe cómo en «edad de merecer (unos quince años)» se planificó su boda y cómo es que «el tramposo y ladrón» Odiseo ganó la carrera y se llevó el trofeo humano que era Penélope. Asimismo, nos relata su viaje hacia Ítaca y vida matrimonial, hasta que Odiseo es requerido para ir a la batalla. Finalmente, nos cuenta qué sucede en esos años de fidelidad, las burlas y rumores de las infidelidades de Odiseo, el acoso del cual era víctima y las estrategias que debió implementar para librarse de los voraces pretendientes.

Como una obra polifónica, no faltan otros personajes femeninos: las criadas, víctimas de la crueldad masculina, asesinadas a manos de Telémaco por órdenes de Odiseo, a su regreso después de diez años combatiendo en Troya y otros diez viviendo su aclamada odisea. La única criada que es llamada por su nombre es Melanto, la de hermosas mejillas; las demás son voces anónimas resentidas con sus amos. Haciendo eco de los recursos de la poesía coral, estas criadas forman un coro-denuncia con el que cantan y dramatizan sus penas desde la infancia por ser pobres, destinadas a la servidumbre y por ser mujeres a las que cualquiera podría tomar. De igual manera, las criadas, quienes sirvieron en vida a Penélope y quienes por órdenes de ella se acostaron con los pretendientes, son las que sugieren que esta no fue el modelo de fidelidad que hemos conocido: «Mientras tú fingías tejer tu famosa labor, / ¡lo que hacías en realidad era en la cama trabajar!». Por tanto, haciendo suyo el refrán «Mal paga el diablo a quien bien le sirve», señalan que fueron asesinadas para evitar que difundieran la verdad.

Sin duda, esta es una obra llena de figuras literias, en la que predomina la ironía y el sarcasmo, que caracterizan a la autora. Aunque alguien cuestione la originalidad, por tratarse de una reescritura, debemos recordar que la literatura siempre se ha catacterizado por la intertextualidad, solo como ejemplo tenemos los palimpsestos. Las rescrituras implican un domino de la fuente original (hipotexto) y una ardua investigación. Además, Margaret Atwood no es la única que busca dar voz a la perspectiva femenina de la tradicional lireratura grecorromana. Ya Ursula K. Le Guin nos había obsequiado Lavinia (2008), que reescribe La Eneida de Virgilio y más recientemente la española Irene Vallejo rescata del olvido a Dido o Elisa en El silbido del arquero (2015). En el panorama estadounidense, Madeline Miller cuenta con los retellings de Circe (2019) y Galatea (2022); por su parte, en el ámbito británico, Jennifer Saint escribió Ariadna (2021) y Natalie Haynes también ha realizado las reescrituras femeninas: The Children of Jocasta (2017), Las mil naves (2019) y Stone Blind (2022). Si no se está familiarizado con la epopeyas clásicas, los retellings representan una forma contemporánea de adentrarse a estos mundo de héroes, dioses y semidioses.

Asimismo, Margaret Atwood extrapola de manera inusitada discursos pertenecientes a ámbitos de la vida real, como la conferencia científica y el juicio. Con la conferencia sobre antropología, la autora nos presenta la simbología de los números doce y trece, asociados a diferentes rituales. Con el segundo recurso, las criadas recurren a un tribunal de justicia para acusar de asesinato múltiple a Odiseo, pero por ser un anacronismo también en esta ficción se desestima su acusación, al igual que los miles de casos de impunidad que ocurren en diferentes partes de mundo donde las mujeres son víctimas del machismo. Por otra parte, Margaret Atwood nos lleva a los lectores a empatizar con las criadas, las decripciones y acotaciones que permiten al lector imaginarse el dolor y emociones de estas infortunadas mujeres.