De aquí para allá todas las puertas están cerradas

MARIO GUARDADOǁ Crecer rodeado de libros resulta ser una especie de hechizo, cada  uno es como estar en un camino que se bifurca, la lectura de los mismos  tarde o temprano te llevará a convertirte en escritor, investigador, periodista o algo mejor, en un lector incurable, esto último me sucedió.

Era universitario cuando leí uno de los  primeros libros de Laura Restrepo, Las vacas comen espaguetis, lo hice estimulado por el hecho que ella era trotskista y había vivido en Nicaragua cuando la izquierda las ganaba todas en Latinoamérica, quizás por eso me quedé siendo un eterno lector de la colombiana.

Comencé a leer La novia oscura muchos años después y no frente al pelotón de fusilamiento, sino por la imperiosa necesidad de beber una vez más del abrevadero de la escritora colombiana.

Con esta novela, ambientada en su país, nos describe la vida de una niña que llega a la ciudad de Tora, al barrio de La Catunga y se une a un grupo de mujeres que se dedican a la prostitución, la protagonista, siendo desnutrida y carcomida por la miseria y los piojos es llevada a la casa de la matrona de todas las hetairas, por el personaje que luego sufrirá una mezcla de sentimientos parecidos al arrepentimiento y al amor platónico; entre muda y terca empieza a desenvolverse en torno a la vida de Todos los Santos, quién asume su papel de madrina y maestra para introducir a la aspirante en el arte más antigüo, sin pensar que lo que hacía era lícito desde el punto de vista jurídico o pecado desde la visión de una mente religiosa. Aunque en el mundo de La Catunga no había tiempo para pensar en una palabra laica para nombrar el término pecado, la novela de alguna manera hace alusión a los siete pecados capitales, hubiera preferido una palabra menos religiosa para nombrar las degeneraciones que se viven en esta, podemos decir  ofensas, transgresiones, pero en el terreno íntimo de la conciencia no podría nombrarse de otra forma que no sea como pecado, que el lector juzgue al terminarla.

 El personaje principal  es Amanda, provenía de una familia marcada por la tragedia: su padre los abandonó, su mamá y hermano mayor se suicidan, convirtiéndose en los primeros en cometer ese disparate en una comunidad indígena de donde provenían, por esa razón sus cuatro hermanas y ella quedaron huérfanas y estigmatizadas. La única opción era irse para Tora junto a sus hermanas menores, donde la única manera de sobrevivir era la prostitución, ahí se convierte en Sayonara.

En esta historia convergen personajes con vicios  y motivaciones sexuales patológicas e inquietantes, como el caso del pintor enano que se creía el mejor del mundo en su oficio, obsesionado por pintar desnudas a todas la cortesanas de La Catunga, de formas no convencionales y con una técnica pictórica bastante estrambótica hasta que la prostituta francesa montó un escándalo al verse pintada entre un amasijo de plumas que la hacían parecer una gigantesca gallina. O con prostitutas como la Machuca, quien tenía la afición de la lectura y su vida estaba plagada de citas de sus libros leídos; ejercía su oficio con orgullo y con gran alegría, además que lo disfrutaba con gran alborozo.

La novela te lleva por una lectura fluida entretenida, contada desde la perspectiva de todos los personajes, quienes tienen su momento de protagonismo. Es una historia llena de romances sin caer en el gastado clisé de las historias de amor. Nos enfrenta de golpe con el mundo de la prostitución y la vida de los elementos de la condición humana.

Leerlo fue un  placer, no solo por el encanto que la escritora genera en lo personal, sino porque uno puede sentir que está leyendo un libro  de alguien que ama su oficio, una mujer que en sus pláticas hay literatura, que siempre está escribiendo aun cuando está teniendo una plática cotidiana.

La novia oscura es una muestra de la capacidad que tiene la  autora de caminar por la historia, metiéndose en ella, y se desdobla, aprovecha para vivir cada personaje como una extensión de sí misma, la libertad de vivir otras vidas; las pasiones, el empeño y la disciplina que tiene se hacen  notorios en esta novela.

A quienes saben amaestrar el halo de la muerte y le dan de comer en su mano es fácil escribir una historia como las que se gasta Laura Restrepo, quien se asoma al abismo de las miserias  humanas, nos va llevando a ese aterrador vacío de las profundidades, husmear en los desechos,  paralizante para un espíritu puritano.

Título original: LA NOVIA OSCURA

Editorial: ALFAGUARA

Año de edición: 2015

Páginas: 408.

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